MSc. Lourdes Flórez Madán

Las políticas públicas, como bien se conoce, son acciones y estrategias que se llevan a cabo desde los organismos gubernamentales para dar respuesta a una serie de problemas, especialmente de índole social, que pueden estar a tono con metas estratégicas globales como son los objetivos de desarrollo del milenio y, por sobre todas las cosas, en respuesta a demandas y necesidades socioeconómicas del país que corresponda.

El proceso de identificación de una problemática social que deriva en una política pública, así como su puesta en práctica, su seguimiento y evaluación, se realiza mediante estudios y análisis que constituyen estrategias propias de la investigación científica. Son procedimientos metodológicos de las ciencias sociales que permiten estudiar y explicar las políticas públicas. Sin embargo, dada la importancia de la incidencia de las políticas públicas, su análisis no debe constituir un ejercicio meramente metodológico desprovisto de una mirada capaz de revelar las necesidades sentidas y las problemáticas sociales de los diversos sectores que merecen interés público y de prioridad para encauzarlas.

Los estudios de las políticas públicas ofrecen la posibilidad de preguntarse por qué determinados problemas ameritan ser considerados como políticas públicas y por qué otros no, y qué actores forman parte en el diagnóstico e intervienen en la identificación de los problemas sociales; de qué manera se ponen en marcha y se implementan las políticas públicas y adecuadas son sus resultados e impacto en el sector y la población meta.

Existen propuestas de estrategias para el estudio de las políticas públicas, entre las que se encuentra la indicada por Navarro. C (2008), que sugiere fases o una sucesión de etapas que comienza desde la identificación y detección de los problemas, la conformación de la agenda pública, las alternativas de acción, la implementación de las políticas públicas y su evaluación. Consideramos que esta propuesta responde al proceso de investigación, al partir de la identificación de una problemática en los diferentes ámbitos de la vida de la sociedad susceptibles de considerarlos de interés público, a lo que le sigue la elaboración de una estrategia de implementación y la evaluación de impacto. Entre las variables que pueden influir en esta decisión, según la autora antes mencionada, se encuentran, entre otras: presión social, procesos internacionales, actividades de grupos de interes. Por nuestra parte, somos de la opinión de emplear herramientas que permiten develar la realidad tal cual es, las necesidadessentidas tal como son y se presentan, de manera que pueden realmente convertirse en estrategias que respondan a las demandas legítimamente existentes. Develar la realidad, ya sea en los alrededores de la salud, la educación, el transporte, los niveles de pobreza desde la mirada del otro y desde el otro . De manera que vale tener en cuenta en la concepción de las políticas públicas la participación de actores desde el ámbito local y comunitario, logrando articular así lo macro y lo micro en la elaboración y puesta en práctica de las políticas públicas. Lo antes expuesto se puede lograr montándose en la estructura de cada institución encargada de implementar las políticas públicas, desde sus representaciones nacionales, regionales y locales.

El estudio de las políticas públicas desde una concepción transparente y apegados a la ética constituye una herramienta que permite valorar y evaluar todo el proceso de implementación de ellas y velar por la conjunción de las agendas nacionales con las necesidades sentidas de la población. Las cifras y estadísticas a nivel macro pueden ser un retrato de la realidad, pero no la realidad misma. Los indicadores, por ejemplo, del PIB, no necesariamente son la realidad de las dinámicas sociales y no necesariamente reflejan la satisfacción de vida de la población.

El proceso de estudio y análisis de las políticas públicas puede tener en cuenta también el paradigma cualitativo en la detección de los problemas que se tornan de interés público y que por ende devienen en políticas públicas, así como evaluar los indicadores cualitativos que derivan de las políticas públicas. No sugerimos trazar una política pública para cada ciudadano, pero sí sugerimos tomar en consideración variables e indicadores no solamente cuantificables, sino que reflejen el impacto de las políticas públicas en el bienestar subjetivo y en la calidad de vida de la población o de sectores de la población claves en una sociedad. Urge que los estudios de las políticas públicas se valgan de las herramientas cualitativas para medir los problemas sociales emergentes, el sentir subjetivo y el bienestar de la población. La elaboración de políticas públicas debe tener un especio para el impacto en la satisfacción de vida de los ciudadanos y su percepción de bienestar. De lo contrario, estamos en presencia solamente de cifras y estadísticas. La percepción de bienestar está estrechamente relacionado con  el balance entre las expectativas y los logros alcanzados, es una vivencia relativamente estable que se produce a partir de un juicio de satisfacción con la vida. De acuerdo con estudios relalizados en las ciencias psicológicas, la calidad de vida se vincula con la percepción de bienestar, y a su vez, la calidad de vida se articula con otros conceptos sociopsicologicos, como modo de vida y nivel de vida. En tal sentido, las políticas publicas deberían tomar cada vez más en consideracion el impacto y la incidencia en los conceptos antes mencionados. Las políticas públicas, al responder a problemáticas sociales identificadas, pueden incidir en su implementacion en la percepción de bienestar de diversos sectores de la población. Lograr un ciclo dialéctico a partir de la  identificación de las problemáticas sociales, incluyendo la percepción de bienestar, y en la puesta en práctica de las políticas públicas que de ello derive, permite incidir a su vez en la percepción de bienestar de manera cualitativamente superior.

Las estrategias de investigación de las políticas serán cada vez más certeras en la medida en que combinen los paradigmas holísticos e integrales haciendo uso de las herramientas y métodos de investigación para lograr transformciones y cambios que puedan impactar tanto en los indicadores cuantificables como en los de cualidad.

FUENTES CONSULTADAS

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García Viniegras, C. R. «El bienestar psicológico: dimensión subjetiva de la calidad de vida». Revista electrónica de psicología,  Iztacala, Vol. 8, septiembre de 2005.

Müller, P. «La investigación en políticas públicas: componentes para una estrategia». Estudios Socio-Jurídicos3 (1), 11-17, 2010. Disponible online en:https://revistas.urosario.edu.co/index.php/sociojuridicos/article/view/187

Navarro, C. El estudio de las políticas públicas. RJUAM, No. 17, 2008-1, pp. 231-255.

Roth Deubel, A. N. Enfoques para el análisis de políticas públicas. Segunda edición, Universidad Nacional de Colombia, Editorial Instituto Unidad de Investigación Jurídico-Sociales «Gerardo Molina» (Unijus), 2019.

Torres Páez, CC «Apuntes para una conceptualización de las políticas públicas». Avances , vol. 15, No. 1, enero-marzo, 2013 pp. 54-63 Centro de Información y Gestión Tecnológica, Pinar del Río, Cuba, ISSN 1652-3297.

Vargas Pérez, M. «Bienestar subjetivo y políticas públicas de los gobiernos locales». Revista de Economía del Caribe , No. 12, ISSN 2145-9363.

MSc. Lourdes Flórez Madán